En los próximos días, Cuba sufrirá prolongados apagones y se prevé que el mayor corte del suministro, en el momento de máxima demanda, deje sin corriente a un 52 % de la isla, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
El país caribeño vive desde mediados de 2024 una grave crisis energética que se profundizó con el desabastecimiento de petrolero que sufre desde enero.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, prevé para el horario de mayor demanda en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.460 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.000 MW. El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- llegará a los 1.540 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- será de 1.570 MW, informó la UNE.
En las jornadas que vienen, seis de las 16 unidades de generación termoeléctrica del país no estarán operativas por averías o trabajos de mantenimiento. Otro 40 % del mix de generación estaba a cargo de los motores de generación, pero esta fuente de energía, que precisa combustible diésel y fueloil para su funcionamiento, está parada desde enero por la falta de combustible para su funcionamiento.
Cuba ha registrado siete desconexiones totales del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), las dos últimas en el pasado mes de marzo.
El país caribeño, recibió en días anteriores al buque petrolero ruso Anatoli Kolodkin, portador de 730.000 barriles de crudo -equivalentes a 100.000 toneladas-, el primer cargamento de combustible que ha llegado a la isla en los últimos tres meses. Especialistas de la empresa estatal Cuba Petróleo explicaron que el proceso de refinamiento del crudo demorará entre 15 y 20 días, y posteriormente hasta diez días tardará la distribución de los combustibles obtenidos del crudo ruso.
La distribución estará destinada al servicio de gas licuado, el diésel para la generación distribuida de electricidad y actividades esenciales de la economía además de la producción de fueloil para las centrales generadoras y gasolina con el fin de aliviar "momentáneamente" la actual situación, señalaron las autoridades cubanas.
El arribo del Anatoli representa un ligero respiro en medio de la crisis energética en la isla caribeña, que precisa de unos 100.000 barriles de petróleo diarios, de los cuales solo 40.000 los obtiene de su producción local.


















