SunZia redefine la escala del viento en Norteamérica: 3.650 MW que transforman el mapa eléctrico de Estados Unidos

Imagen Pixabay

Pattern Energy consolida el proyecto eólico onshore más grande de Occidente y duplica de un solo golpe la capacidad renovable instalada en Nuevo México.

El parque eólico SunZia ha entrado en operación comercial y ha reescrito los registros de la generación eólica terrestre en el continente americano. Con 3.650 MW de potencia instalada y una inversión global que asciende a US$16.000 millones, el complejo desarrollado por Pattern Energy supera en envergadura a proyectos históricos como Alta Wind o Great Prairie, y sitúa a Estados Unidos en una posición de referencia mundial en la transición energética basada en recursos eólicos.

La infraestructura, cuya construcción fue anunciada en 2023, integra 916 aerogeneradores distribuidos estratégicamente en tres condados del estado de Nuevo México. De ellos, 242 unidades operan en los condados de San Miguel y Lincoln, mientras que las 674 turbinas restantes dan servicio a los condados de Lincoln y Torrance. La energía generada se evacúa hacia los mercados de Arizona y California a través de una nueva línea de transmisión de alta tensión, un corredor eléctrico que en sí mismo representa una intervención estructural en la red de transporte regional.

Según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), SunZia producirá cerca del triple de electricidad que otros desarrollos eólicos de referencia, lo que sitúa al proyecto en una categoría propia dentro de la generación renovable norteamericana.

Dos décadas de planificación, un resultado que cambia la ecuación energética de un estado

La inauguración de SunZia cierra un proceso que se extendió durante más de veinte años: negociaciones regulatorias, obtención de permisos sobre suelos federales, estatales y privados, y un largo ciclo de desarrollo técnico hasta alcanzar la viabilidad comercial plena. Este verano, las comunidades de la región comenzarán a recibir suministro procedente del complejo.

El impacto sobre la estructura de generación de Nuevo México es inmediato y cuantificable. Con la entrada en servicio de SunZia, la energía eólica pasará a representar el 45% de la capacidad total instalada en el estado, consolidándose como la principal fuente de generación eléctrica. La solar fotovoltaica alcanzará en torno al 19%, cifra equiparable al peso del gas natural. En términos de potencia disponible para el período de mayor demanda —el pico estival—, la capacidad eólica de Nuevo México dará un salto de 3.997 MW a 7.647 MW.

El sistema de transmisión y distribución fue diseñado e instalado bajo la dirección de Hunter Armistead, con una inversión adicional de US$10.000 millones destinada a completar la infraestructura asociada al proyecto.

Un impacto económico que va más allá del kilovatio

Pattern Energy estima que el complejo SunZia generará más de US$20.500 millones en valor económico acumulado para Nuevo México, considerando los efectos directos, indirectos e inducidos sobre la economía local y regional. A ello se suma un impacto fiscal proyectado superior a US$1.300 millones, derivado de tributos sobre ventas, uso y propiedad, así como de cánones por el aprovechamiento de tierras federales, estatales y privadas.

SunZia no es simplemente el proyecto eólico onshore más grande de Occidente. Es la señal más contundente hasta la fecha de que la escala, la planificación a largo plazo y la voluntad inversora pueden transformar la geografía eléctrica de una región —y con ella, la dirección de toda una industria.

Más leídas

Última edición

Nuestras marcas

 

Please publish modules in offcanvas position.